Violinista superior

12 November 2013 per masimas a Crítiques Violinista superior

El violín es un bien escaso en el ámbito del jazz. Y, en este sentido, no dejaba de ser alarmante la ausencia en nuestros escenarios de su mejor intérprete en la actualidad. Afortunadamente, y casi una década después de su último concierto por estos contornos, Regina Carter actuó el pasado martes en el Jamboree al frente de su cuarteto.

La violinista de Detroit se mostró como una auténtica fuera de serie, aúnando a su técnica prodigiosa un agudo sentido del swing, emoción a raudales y una capacidad de improvisación al alcance de muy pocos. Fajándose con igual brillantez en todos los terrenos, Regina Carter arrancó con un tema de su último y unánimemente aclamado álbum “Reverse thread”, en el que plantea un alucinante viaje sonoro por el Africa musical. Se trata de “Full time”, una canción folclórica de celebración del bajista senegalés Mamadou Ba a ritmo de reggae, y que el cuarteto elevó a la máxima categoría jazzística.

Tras versionar con gracia infinita a Nat King Cole, Regina Carter puso en danza un jubiloso “Calypso” de Kenny Barron pianista con el que formó en su día un excelente dúo, dando plena libertad a la expresión de sus músicos, que derrocharon imaginación y “savoir faire” en sus intervenciones con el magnífico pianista Xavier Davis a la cabeza. Destacando también el espléndido trabajo de la baterista Gayelynn McKinney excompañera de Carter en el grupo femenino Straight Ahead de Detroitcon las escobillas, las mazas y las baquetas. Ya a dúo con Xavier Davis, Carter nos erizó el vello con una profunda y emotiva relectura del clásico de Billie Holiday “Don´t explain”. Para cambiar,acto seguido, de tempo y de continente en una vertiginosa versión de “Mandingo street” del camerunés Richard Bona. Una gozosa apelación a las fuentes primigenias del jazz en Nueva Orleans cerró un extraordinario concierto, en el que Regina Carter se mostró como una violinista superior.

KARLES TORRA.